
20 mayo 2025
• Gema Gallardo, codirectora general de Provivienda, participa en una sesión de la Comisión de Juventud e Infancia del Congreso de los Diputados.
• La organización ha puesto el foco sobre la necesidad urgente de abordar la pobreza infantil desde la perspectiva de la vivienda, y la importancia de avanzar hacia un Pacto de Estado para la erradicación de la pobreza infantil.
El pasado 19 de mayo, Provivienda intervino en una sesión de la Comisión de Juventud e Infancia con el objeto de la Subcomisión sobre el Estudio de un Pacto de Estado para la Erradicación de la Pobreza Infantil, en el Congreso de los Diputados. En la comparecencia ha participado Gema Gallardo, codirectora general de Provivienda, con una intervención centrada en la relación entre la pobreza infantil y los problemas de vivienda.
Desde la organización se ha hecho hincapié en la importancia de avanzar hacia un Pacto de Estado que aborde la erradicación de la pobreza infantil incluyendo, de manera explícita y estructural, la garantía a la vivienda adecuada y asequible. Gallardo ha señalado que la vivienda se ha convertido en un factor que empobrece, “nuestro informe Prevención y atención de la exclusión residencial: El papel del capital social indica que el 55,2% de los hogares monoparentales se encuentran en exclusión residencial. Es decir, más de la mitad de los hogares de una persona con al menos un hijo o hija a cargo se encuentra en esta situación. También es altamente significativo que el 80,7% de las familias monoparentales están encabezadas por mujeres”.
Provivienda sostiene que la pobreza infantil está directamente relacionada con las condiciones del hogar. El precio, la mala calidad de las viviendas y la inestabilidad residencial -como consecuencia de los desahucios, las mudanzas forzadas o la precariedad laboral-, son algunos de los factores que crean un entorno donde la infancia no solo enfrenta pobreza material, sino también una exclusión social y emocional que marca su desarrollo a largo plazo.
La necesidad de un Pacto de Estado
La exclusión residencial contribuye a consolidar la pobreza estructural, por este motivo es urgente y prioritario avanzar hacia un Pacto de Estado por la erradicación de la pobreza infantil, en el que la vivienda sea un pilar central, estratégico y transversal. Durante la comparecencia, Gallardo ha destacado cuatro compromisos concretos, medibles y evaluables para consolidar este Pacto no solo como una herramienta política, sino una necesidad democrática, ética y social:
- La ampliación significativa del parque de vivienda social y asequible. En España, el porcentaje de vivienda social apenas representa el 3,3% del parque total, frente al 8% de media en la Unión Europea.
- La creación de programas específicos para familias con niños y niñas en situación de vulnerabilidad residencial.
- El establecimiento de mecanismos sólidos de protección frente a desahucios cuando hay menores implicados. Debe establecerse la suspensión automática de cualquier desahucio hasta que se valore el impacto sobre los menores y se garantice una solución habitacional proveniente de las administraciones competentes.
- La inclusión de la vivienda como un derecho fundamental en la legislación de infancia y familia. El nuevo Pacto de Estado debe impulsar reformas legislativas que fortalezcan este reconocimiento, alineando nuestro ordenamiento con los estándares internacionales de derechos humanos.
Desde la organización se ha insistido sobre la urgencia de garantizar un hogar adecuado, estable y asequible como eje principal para consolidar todos los demás derechos de la infancia. “Este Pacto debe traducirse en acciones concretas: más vivienda social y asequible, más programas de prevención, más mecanismos de protección, más recursos para la rehabilitación, más coordinación interadministrativa. (…) Tienen en sus manos una responsabilidad histórica: romper el vínculo entre pobreza infantil y exclusión residencial”, concluyó Gallardo.


