
16 diciembre 2025
- Este estudio muestra que el 96,6% de las personas mayores envejece en su hogar, frente al 3,4% que reside en centros colectivos.
- Provivienda destaca cómo el vivir de alquiler supone un factor de riesgo para las personas mayores, tendencia que puede agravarse a futuro.
- El número de hogares de personas mayores que viven solas se ha duplicado en los últimos 30 años.
16 de diciembre de 2025, Madrid. Provivienda ha presentado hoy el estudio “Una llave para nuestro futuro: Vivienda y envejecimiento en comunidad” que aborda la situación de vivienda de las personas mayores de 65 años en nuestro país. Este estudio muestra que la gran mayoría de las personas mayores envejece en su hogar: el 96,6% vive en su vivienda, frente al 3,4% que reside en centros colectivos. Sin embargo, el 22,7% de los hogares encabezados por personas mayores de 65 años se encuentra en exclusión residencial.
“Envejecer bien no debería ser un privilegio heredado, sino un derecho garantizado. Los datos del informe muestran que la vivienda es un pilar estructural del bienestar: cuando no reúne condiciones adecuadas, se convierte en un factor de exclusión” señala Gema Gallardo, Co-directora General de Provivienda. Esta problemática afecta de manera especialmente intensa a quienes viven de alquiler. En este grupo, la exclusión residencial alcanza el 53,5%, y el 44,7% de los hogares no dispone de recursos suficientes tras afrontar el pago de la vivienda, quedando expuestos a la inestabilidad del mercado.
Si bien el estudio muestra que la vivienda en propiedad es mayoritaria entre la población mayor llegando al 87,8% de los hogares encabezados por personas de 65 años, estos hogares también sufren problemas relacionados con la calidad de la vivienda o su entorno. Elena Martínez, responsable de investigación y evaluación de Provivienda subraya que “si bien supone un factor de protección, la propiedad no garantiza una situación libre de dificultades. El 19,6% de los hogares encabezados por personas mayores que residen en vivienda en propiedad también se encuentra en exclusión residencial, con problemas relacionados con la pobreza energética o los gastos asociados al mantenimiento del hogar”. A ello se suman importantes barreras físicas, que afectan a 1 de cada 3 hogares donde viven personas mayores. El porcentaje de hogares que declara mala accesibilidad del edificio asciende al 36,3% entre quienes declaran tener una limitación grave, que pueden experimentar dificultades para salir de su edificio de forma autónoma.
El informe también advierte sobre el aumento de los hogares unipersonales. El porcentaje de personas mayores de 65 años que viven solas ha pasado del 16,6% en 1991 al 23,4% en 2021, y actualmente el 47,2% de los hogares encabezados por personas de 65 o más años son unipersonales. Esta tendencia incrementa el riesgo de soledad no deseada dado que, según apunta Martínez, “en el caso de las personas mayores, a diferencia de las jóvenes, la soledad no deseada está fuertemente asociada al modo de convivencia y a la composición de los hogares”.
Tendencias y recomendaciones
El informe señala tendencias que tendrán un impacto directo en el envejecimiento futuro. Martínez apunta que “las generaciones más jóvenes acceden cada vez menos a la vivienda en propiedad: la tenencia entre menores de 35 años desciende del 66% al 31,8% entre 2002 y 2022. Al mismo tiempo, el alquiler se encarece y los contratos son cada vez más inestables, lo que incrementa el riesgo de exclusión residencial en la vejez”.
El informe concluye que el contexto residencial favorece que las desigualdades aumenten, las brechas entre personas propietarias e inquilinas se amplían y la soledad se intensifica en un contexto de hogares unipersonales y carencia de infraestructuras sociales. Entre la batería de propuestas que aporta el informe, destaca mejorar las condiciones de habitabilidad y accesibilidad del parque residencial, clave para prevenir situaciones de dependencia o el impulso de los apoyos comunitarios y servicios de proximidad que permitan a las personas mayores permanecer en su hogar y evitar ingresos institucionales no deseados. En este sentido, “garantizar viviendas accesibles, asequibles y adecuadas, junto con apoyos comunitarios y servicios de proximidad, se presenta como un eje clave para un envejecimiento digno y en comunidad” subraya Gallardo.
Sobre Provivienda
Provivienda es una organización sin fines de lucro que trabaja para la inclusión residencial en España desde 1989, promoviendo el derecho a una vivienda en igualdad de condiciones. Su objetivo es dar respuesta a las necesidades residenciales, especialmente de las personas en situación de vulnerabilidad, promoviendo el acceso y el mantenimiento a viviendas asequibles y adecuadas. En sus más de treinta años de trabajo, Provivienda ha atendido a 172.000 personas y ha gestionado más de 72.500 viviendas.
El informe “Una llave para nuestro futuro: Vivienda y envejecimiento en comunidad” ha sido financiado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 a través de la convocatoria de Subvenciones para la realización de actividades de interés general consideradas de interés social, correspondientes a la Secretaría de Estado de Derechos Sociales.
Contacto para prensa:
Comunicacion@provivienda.org /
Elena Rodríguez 627 15 44 55 / Andrea Jarabo 670 261455


