
22 noviembre 2023
Provivienda (2023). ‘‘Un hogar propio: autonomía residencial de mujeres víctimas de violencia de género’’, 63p.
Un hogar propio es clave para las mujeres que sufren violencia de género. Esta violencia convierte la vivienda en la que viven con su agresor en un espacio inseguro que las obliga a salir de él. Sin embargo, cuando lo hacen sin los suficientes recursos, las que cuentan con redes de apoyo suelen ser acogidas por familiares o amistades, algunas pasan por recursos residenciales temporales y, las que tienen un mayor nivel de vulnerabilidad, entran en itinerarios de exclusión residencial y sinhogarismo.
¿Sabes qué las mujeres y familias monomarentales presentan mayor riesgo de pobreza, exclusión social, exclusión por gastos excesivos en vivienda y sobreesfuerzo económico? Además, en ocasiones esta situación intersecciona con otros factores, como una discapacidad, ser migrante, ser mayor o tener problemas de salud mental.
Si no disponer de una vivienda digna ya impacta sobre la vida de cualquier persona (salud, empleo, acceso a ayudas sociales…), en el caso de las mujeres víctimas de violencia de género y de sus hijos e hijas en caso de ser madres, la situación se agrava cuando no tienen un hogar propio. Por eso, en nuestro último estudio reflexionamos sobre el papel que juega la vivienda en la vida de estas mujeres y nos preguntamos, ¿cómo mejorar su acceso a la vivienda para que puedan seguir construyendo su proyecto de vida lejos de la violencia?
Un hogar propio
El informe “Un hogar propio: autonomía residencial de mujeres víctimas de violencia de género“ es el resultado de la investigación que hemos llevado a cabo en Andalucía para detectar oportunidades y necesidades en los recursos disponibles para mujeres víctimas de violencia de género y en exclusión residencial. El objetivo, elaborar una serie de recomendaciones para las políticas públicas con el fin de fomentar los procesos de autonomía de este grupo de mujeres a través de la vivienda.
En España hay 81.308 mujeres víctimas de violencia de género con casos activos, de las cuales la mitad tiene menores a su cargo. Ministerio del Interior (2023). Sistema de Seguimiento Integral en los casos de Violencia de Género (Sistema VioGén)
En la actualidad, Andalucía concentra 1 de cada 4 casos activos de violencia de género de España (el 27%) y 1 de cada 3 feminicidios. En un territorio con cifras tan elevadas, es fundamental contar con recursos suficientes para facilitar a las mujeres su salida del entorno de violencia. “Un hogar propio: autonomía residencial de mujeres víctimas de violencia de género” presenta un mapa con los recursos de apoyo que existen en Andalucía dirigidos tanto a la acogida y atención de emergencia residencial (centros, casas de acogida, pisos tutelados…), como de acceso a la vivienda y apoyo a su mantenimiento posterior.
Además, el informe identifica una serie de factores determinantes para la autonomía residencial de estas mujeres, como la falta de vivienda social y asequible, la precariedad laboral que dificulta del acceso al mercado inmobilario –especialmente en el caso de las familias monomarentales-, o la importancia de recibir una atención personalizada y adaptada a cada caso que esté centrada en la persona y en la vivienda. También se incide en la importancia de contar con más viviendas dentro del sistema de acogida y generar apoyos intermedios entre la estancia de estas mujeres en recursos financiados y el alquiler a precio de mercado cuando no haya viviendas sociales disponibles. Por otra parte, aunque las redes de apoyo informales resultan fundamentales en el momento inicial de acogida, algunas mujeres tienen estas redes deterioradas por la situación de violencia o porque no cuentan con ellas.

Aunque el informe constata una mejora en las condiciones de apoyo a través del Sistema Integral de Acogida y los recursos residenciales, la atención psicológica, las formaciones para el empleo y las ayudas económicas; “Un hogar propio: autonomía residencial de mujeres víctimas de violencia de género” concluye que existe la necesidad de diversificar y adaptar los recursos para que den respuesta a las mujeres que ven cronificada su situación de exclusión residencial en Andalucía y establece una serie de recomendaciones:
- Aumentar el parque de vivienda social y asequible a través de diferentes mecanismos.
- Hacer efectivo el cupo reservado de vivienda pública para mujeres víctimas de violencia de género.
- Incluir más viviendas en el Sistema de Acogida.
- Ampliar las ayudas al alquiler y flexibilizar los procedimientos y requisitos considerando las barreras que enfrentan estas mujeres.
- Diversificar y adaptar los recursos residenciales bajo un modelo de atención centrado en la persona y basado en la vivienda.
- Revisar los recursos de apoyo orientados a fomentar la empleabilidad y diseñar recursos de conciliación específicos.
- Impulsar programas de entidades del Tercer Sector que generen redes de apoyo entre mujeres.
- Generar un proceso de acompañamiento y seguimiento que contribuya a prevenir el regreso a situaciones de exclusión residencial y sinhogarismo.
Este informe ha sido financiado por la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad de la Junta de Andalucía.
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